LA COORPORACION MUNICIPAL INVITADA POR LA PARROQUIA

La procesión del Comulgar de San Vicente congrega a cientos de feligreses para llevar la Eucaristía a mayores y enfermos.

Celebrar como festivo el día de San Vicente Ferrer es una costumbre y también una seña de identidad en algunos rincones de la Vega Baja. Ayer fueron muchos los creyentes que arroparon el desfile con el Santísimo bajo palio para dar la Comunión a quienes no pueden acercarse a las parroquias. Las peculiaridades de cada procesión son diferentes, pero el sentimiento de fe es el mismo.

 La tradicional procesión del Comulgar de San Vicente puso ayer el broche final a los actos vinculados a la Semana Santa en  Callosa de Segura. Se trata de un desfile en torno al Santo Sacramento que se repite desde hace siglos y que sirve para acercar la Eucaristía a personas que por edad o incapacidad no pueden acudir a las parroquias. La costumbre tiene diferentes peculiaridades en cada rincón de la Vega Baja, pero el sentimiento de fe es compartido.
En Callosa de Segura, el cortejo religioso partió a primera hora de la mañana desde la Arciprestal de San Martín hasta el convento franciscano, lugar en el que antaño se ubicaba el hospital municipal. En ese punto se unieron los representantes del Ayuntamiento, con el alcalde, Fran Maciá, y el concejal José Navarro invitados por la Parroqui San Martin y que fue rechazada por la oposición tras los acontecimientos ocurridos referente a LA CRUZ. Una de las singularidades de esta tradición callosina es que en el desfile, como alumbrantes, solo participan hombres, en muchos casos abuelos, padres y nietos juntos, algunos de ellos vestidos con trajes de monaguillos y repicando pequeñas campanas. El lugar reservado a las mujeres es detrás del Santísimo, que realiza el recorrido bajo palio, que fue portado en esta ocasión por los miembros de la Cofradía de Jesús Triunfante. Se trata de una regla no escrita pero sí respetada en el municipio.

En los últimos años se ha integrado un conjunto de ángeles representados por niñas y niños. En este 2018 también ha sido una mujer la encargada de abrir el desfile, Rocío Pajares, quien ostenta este año el cargo de Dama Portaestandarte, llevando el pendón granate de la parroquia. Junto a ella desfiló el Nazareno de honor, Moisés Marco. La sociedad musical La Filarmónica fue la que puso la banda sonora en el recorrido.

Fuente: diarioinformacion.com

Deja un comentario